El recorrido se dio desde la plazuela del barrio de La Soledad para luego tomar la Av. Confraternidad Internacional Este hasta Gran Chavín y luego continuar su recorrido por el Jr. Augusto B, Leguía hasta Pallasca y luego por Francisco de Zela y finalmente el Jr. Francisco Araoz.
A lo largo del recorrido recibió ofrendas de feligreses, instituciones públicas y privadas, así como se levantaron las capillas para recibir al Santo Patrón de Huaraz, como siempre bajo la estricta vigilancia y coordinaciones de los integrantes de la “Sociedad de auxilios Mutuos”.
Al promediar las 20 horas hizo su entrada triunfal a la Iglesia del barrio del Centenario en medio de aplausos de los vecinos y devotos, cohetes y “tendidas” done no faltaron los danzantes de Shacshas provenientes de Huaral, Paramonga y Pativilca, así como los representantes de Huaraz.
El Señor de La Soledad pernocta esta noche en el distrito de Independencia para mañana retornar a su iglesia matriz iniciando su recorrido por la Av. Centenario, Fitzcarrald, Luzuriaga, Sucre y, finalmente Amadeo Figueroa.
El
nombre del Señor de Mayo, o Paso del Señor de la Soledad, se tomó
precisamente por la fiesta de la Cruz del 3 de mayo. La festividad se
inicia con la antevíspera o rompecalle en la casa del mayordomo, que al
son de una banda de músicos ofrece un banquete a los asistentes. Hay
también fuegos artificiales en que se quema de seis a ocho castillos.
En
la plaza de Armas de Huaraz se arma un gran escenario donde desfilan
conjuntos musicales, orquestas y danzantes. En esta fecha, la costumbre
es llevar al templo cirios de 3 a 4 metros de alto bellamente adornados
con escenas de la fiesta.
La
imagen del Señor de la Soledad sale en procesión todos los días, desde
el 1 de mayo cuando sale acompañado por sus devotos hacia la parroquia
del Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en el distrito de Independencia.
El domingo, en la noche, vuelve a salir en procesión de retorno a su
santuario. Sus recorridos son acompañados siempre por la comparsa de
shacshas, integrada por 16 danzantes enmascarados con rostros de mujer.
Cuando
la imagen ingresa en el santuario se arma la fiesta, que termina con la
quema de castillos y fuegos artificiales en la plazuela del Señor de la
Soledad.
En
el día central, 3 de mayo, además de la misa en honor al Señor de la
Soledad, también se realiza la procesión del santo patrono. Durante el
recorrido, además de los shacshas, danzan también huanquillas, negritos
y atahualpas. Con sus bailes variados y acrobáticos, los danzantes
amenizan la fiesta.
Los
devotos acompañan al Señor de la Soledad portando cuadros y cruces con
la imagen del Protector de Huaraz. Muchas de estas imágenes son
herencia de sus ancestros.
La
fiesta continúa con la octava, una celebración de ocho días y
colocación, que es la última ceremonia, a través del cual los fieles se
despiden hasta el año próximo. El martes 10, día central de la octava,
se ha programado una misa y procesión. Las comparsas en esta ocasión se
multiplican, a las conocidas shacshas, huanquillas, negritos y
atahualpas, se suman antihuanquillas, pallas y honkones.
En esta oportunidad las comparsas sí pueden ingresar al santuario para que veneren al Señor por intermedio de sus danzas y oraciones. La población huaracina acoge y alimenta a los danzantes desde su llegada a la ciudad. Ellos provienen de comunidades campesinas de la provincia, e incluso desde Barranca. Se estima que son más de tres mil los jóvenes danzantes que participan en las comparsas. La octava es la celebración más popular porque participa la gente del campo


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