jueves, 10 de mayo de 2012

SEÑOR DE LA SOLEDAD

Como es tradición y costumbre las festividades en honor al Señor de La Soledad o como otros lo llaman Señor de Mayo, se iniciaron las procesiones por las principales arterias de la ciudad de Huaraz. Algo retrasado en su salida de su templo matriz, estuvo acompañado por fieles y devotos que soportaron estoicamente un aguacero que se prolongó por casi una hora.

El recorrido se dio desde la plazuela del barrio de La Soledad para luego tomar la Av. Confraternidad Internacional Este hasta Gran Chavín y luego continuar su recorrido por el Jr. Augusto B, Leguía hasta Pallasca y luego por Francisco de Zela y finalmente el Jr. Francisco Araoz.

A lo largo del recorrido recibió ofrendas de feligreses, instituciones públicas y privadas, así como se levantaron las capillas para recibir al Santo Patrón de Huaraz, como siempre bajo la estricta vigilancia y coordinaciones  de los integrantes de la “Sociedad de auxilios Mutuos”.

Al promediar las 20 horas hizo su entrada triunfal a la Iglesia del barrio del Centenario en medio de aplausos de los vecinos y devotos, cohetes y “tendidas”  done no faltaron los danzantes de Shacshas provenientes de Huaral, Paramonga y Pativilca, así como los representantes de Huaraz.

El Señor de La Soledad pernocta esta noche en el distrito de Independencia para mañana retornar a su iglesia matriz  iniciando su recorrido por la Av. Centenario, Fitzcarrald, Luzuriaga, Sucre y, finalmente Amadeo Figueroa.
El nombre del Señor de Mayo, o Paso del Señor de la Soledad, se tomó precisamente por la fiesta de la Cruz del 3 de mayo. La festividad se inicia con la antevíspera o rompecalle en la casa del mayordomo, que al son de una banda de músicos ofrece un banquete a los asistentes. Hay también fuegos artificiales en que se quema de seis a ocho castillos.

En la plaza de Armas de Huaraz se arma un gran escenario donde desfilan conjuntos musicales, orquestas y danzantes. En esta fecha, la costumbre es llevar al templo cirios de 3 a 4 metros de alto bellamente adornados con escenas de la fiesta.

La imagen del Señor de la Soledad sale en procesión todos los días, desde el 1 de mayo cuando sale acompañado por sus devotos hacia la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en el distrito de Independencia. El domingo, en la noche, vuelve a salir en procesión de retorno a su santuario. Sus recorridos son acompañados siempre por la comparsa de shacshas, integrada por 16 danzantes enmascarados con rostros de mujer.



Cuando la imagen ingresa en el santuario se arma la fiesta, que termina con la quema de castillos y fuegos artificiales en la plazuela del Señor de la Soledad.

En el día central, 3 de mayo, además de la misa en honor al Señor de la Soledad, también se realiza la procesión del santo patrono. Durante el recorrido, además de los shacshas, danzan también huanquillas, negritos y atahualpas. Con sus bailes variados y acrobáticos, los danzantes amenizan la fiesta.

Los devotos acompañan al Señor de la Soledad portando cuadros y cruces con la imagen del Protector de Huaraz. Muchas de estas imágenes son herencia de sus ancestros.

La fiesta continúa con la octava, una celebración de ocho días y colocación, que es la última ceremonia, a través del cual los fieles se despiden hasta el año próximo. El martes 10, día central de la octava, se ha programado una misa y procesión. Las comparsas en esta ocasión se multiplican, a las conocidas shacshas, huanquillas, negritos y atahualpas, se suman antihuanquillas, pallas y honkones.


En esta oportunidad las comparsas sí pueden ingresar al santuario para que veneren al Señor por intermedio de sus danzas y oraciones. La población huaracina acoge y alimenta a los danzantes desde su llegada a la ciudad. Ellos provienen de comunidades campesinas de la provincia, e incluso desde Barranca. Se estima que son más de tres mil los jóvenes danzantes que participan en las comparsas. La octava es la celebración más popular porque participa la gente del campo

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